El autocontrol. Dale un plátano a tu mono

¿No conoces personas, normales y corrientes, que en el coche, en un partido de fútbol, en una discusión con su pareja o ex – pareja se transforman?

Luego, habitualmente, nos arrepentimos de lo que hemos dicho o hecho. Reconocemos que nos hemos pasado tres pueblos. Decimos: “Lo debería haber pensado un poco más”

Todos llevamos un “Mono” dentro (gorila, chimpancé, orangután…) que representa nuestros instintos más básicos y que la mayoría de las veces no podemos controlar (Secuestro Emocional) y decimos: ¡¡¡es que es más fuerte que yo!!!

Cuando en un partido de fútbol de máxima rivalidad en el último minuto el árbitro pita un penalti a favor del equipo visitante, ¿qué crees que le llaman al árbitro? De todo menos bonito… ¿no? Ahí que ves 80.000 personas u 80.000 monos.

En una discusión de tráfico donde uno se salta un ceda el paso y se bajan del coche y se quieren pegar, ¿qué ves? Dos personas o dos monos

El caso extremo contrario sería la sangre de horchata que tienen algunas personas como el Lord inglés que se enteró un Viernes por la tarde de que su castillo estaba ardiendo. Cuando se lo dijeron, respondió: “¡Uff, que disgusto me voy a llevar el Lunes!”

A la capacidad para frenar de forma consciente nuestros impulsos más básicos o de retrasar voluntariamente una gratificación inmediata a cambio de una superior en el futuro la llamamos Autocontrol. Posponer una gratificación inmediata de cosas seguras por el afán de obtener en el futuro cosas mejores, pero inciertas, no es tarea fácil.

Hace años se hizo un experimento en Estados Unidos, en el que a un grupo de niños de seis años se les entregó un caramelo y se les dijo que a los que en el plazo de una semana entregasen su caramelo sin habérselo comido, recibirían una bolsa de caramelos. Con el paso de los años se comprobó que aquellos niños que habían sido capaces de autocontrolarse y no comerse el caramelo, de mayores eran personas más equilibradas, con más autoestima y tenían mejores trabajos.

Puedes ver un experimento parecido en el video de YouTube “The marshmallow test”

¿Por qué se produce  todo esto? Ante un suceso concreto, el primer lugar de nuestro cerebro al que llega la información es la amígdala del cerebro límbico o emocional que actúa de 80 a 100 veces más rápido que nuestro cerebro cortical o racional. (Gracias ello hemos podido sobrevivir en la tierra desde los tiempos prehistóricos, pero por culpa de ello es tan difícil comunicarse bien con los demás y ser felices).

¡Sentimos mucho antes que pensamos!, por eso es tan difícil controlarnos o reprimir nuestros instintos.

Soluciones: Tenemos que darle un plátano a nuestro mono cuando aparezca (es una metáfora), es decir, contar hasta 10 o hasta 100 ó irte a dar un aseo, o llamar a un amigo esperar al día siguiente. Lo importante es dar tiempo a que la información llegue al cerebro racional (neocortex) y la respuesta no la de nuestro mono sino nosotros, y así luego no tengamos que arrepentirnos.

A este proceso lo denominamos “El ciclo E.P.R.”, es decir Estimulo, Pausa, Respuesta

Si quieres comunicar mejor y controlar a tu “Mono” haz lo siguiente: Pregúntate: ¿Es esto lo suficientemente importante para la que estoy liando? ¿Está justificado lo que voy a hacer? ¿Va a mejorar las cosas? ¿Podría existir otra solución distinta?

Darás tiempo a que sea también tu cerebro racional el que dé la respuesta.

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